Lo que nos dejó la semana

Muere José Luis Sampedro, el español más humanista

Sampedro nunca se olvidó de Tomellosa

104/2013

  Con la muerte  de José Luis Sampedro se desvanece la sencillez, la humanidad, el compromiso intelectual y se pierde para siempre un referente para nuestra sociedad.

 

"Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe"

 

“Solo los ingenuos y algún premio Nobel de economía llegan a creer que nuestro mercado encarna la libertad de elegir, olvidando algo tan obvio como que sin dinero no es posible elegir nada”

 

“Al capitalismo le debemos el gran progreso que nos trajo desde las monarquías absolutas hasta las democracias surgidas de la Revolución francesa”,

 

Éstas fueron algunas de sus frases, pero deploraba que la libertad no hubiera ido acompañada de la igualdad ni la fraternidad.
   Sampedro ha muerto a los 96 años sin ninguna gana de protagonismo y a sus más cercanos les rogó que comunicaran su muerte una vez incinerados sus restos para evitar con ello “el circo mediático que suele montarse en torno a la muerte de los famosos”.
   Novelista, economista, profesor y humanista, auténtico referente para los más críticos del capitalismo, murió en su casa de Madrid el domingo 7 de abril, pero la noticia no se dio a conocer hasta el martes día 9 una vez incinerado.
   A él no le han paseado por la Gran Vía de Madrid como  a la Montiél, ni tampoco él lo hubiese querido. José Luis era feliz con pequeños gestos de la vida, como por ejemplo cuando recordaba como tantas y tantas veces lo hizo, la plaza que los tomelloseros le dedicaron en su honor sin saber —según él— el por qué de tanto reconocimiento.
   Sampedro que no quiso perderse el acto nos visitó en Tomellosa el día que más llovió desde hacia muchos años, tanto, que los allí presentes recordaron al escritor dado el exceso de agua el Titulo de uno de sus libros, "El río que nos lleva". La merienda popular preparada para el ilustre y sencillo acto, se vio truncada por la torrencial  lluvia obligándonos a refugiarnos en las antiguas escuelas, hoy centro cultural. Pese al agua se le veía feliz rodeado de los vecinos de Tomellosa, admiradores unos, desconocedores otros, al mismo tiempo que elevaba a gran altura las croquetas y tortillas que nuestras madres y mujeres habían preparado para él.

   Cuando la lluvia concedió una tregua, José Luis se despidió de Tomellosa con un hasta siempre y con la firme promesa de llevar su pequeña plaza y a las gentes de Tomellosa para siempre en su corazón y doy fe de que así ha sido. José Luis Sampedro en más de una ocasión, en sus múltiples entrevistas mencionó a Tomellosa y presumió de su plaza, aún sin entender el por qué de la misma y por qué tanto honor.
   El siete de abril, después de pedir su último Campari comento: ‘Ahora empiezo a sentirme mejor. Muchas gracias a todos’ y murió.

   El 9 de abril de 2013 cuando se dio la noticia, las campanas de la Iglesia de San Pedro de Tomellosa tocaron clamor.
    Que su dios Jano —“el de un rostro a cada lado”— lo tenga a su lado.

A. Juez