Lo que nos dejó la semana

Caso Nóos-Urdangarin

El juez Castro llama a la puerta de la Casa Real

4/4/2013

 No se entiende  la sorpresa de la Casa Real por la imputación de la infanta Cristina.

   Ya lo dijo el Rey en la Nochebuena de 2011, "La justicia es igual para todos". Don Juan Carlos aludió al caso de corrupción que afectaba directamente a la Corona y que por entonces sólo tenía como implicado a Iñaki Urdangarin. "Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos", manifestó el Rey ante los españoles. "Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar", manifestó el Rey a los españoles en su discurso anual, dos semanas antes había apartado públicamente a su yerno de las actividades oficiales de la Casa Real.

   El pueblo —al menos es lo que se deduce de las conversaciones mantenidas en los bares de este país, que son muchos— estaba esperando que el juez Castro se decidiese a tomar medidas sobre la esposa de Iñaki Urdangarin, al igual que en su día lo hiciese con Ana María Tejeiro, esposa del ex socio del duque de Palma.

   El abogado de Iñaki Urdangarín, Mario Pascual Vives, se mostró contrario en su día a que se retirase la imputación a Ana María Tejeiro, provocando un evidente malestar en su ex socio, de ahí que el abogado de Diego Torres solicitase la exculpación de la esposa de su defendido subrayando que, «ni por asomo» formaba parte de Nóos y si la infanta Cristina.

   Este malestar llevó a Torres a organizar su venganza no sólo contra Urdangarin, también contra la infanta Cristina y para ello a utilizado dardos envenenados en forma de correos electrónicos que implican a la infanta Cristina de manera directa en el caso Nóos.

   La decisión de imputar a la infanta Cristina por parte del juez Castro fue tomada tras examinar la última remesa de correos electrónicos aportada por Diego Torres y tras considerar que su participación en la trama fue decisiva. El juez cree que podría constituir "un supuesto de cooperación necesaria" a los delitos supuestamente cometidos" por Urdangarin y Torres, o "cuando menos de complicidad".

   Entre los correos aportados por Torres, había varios que Urdangarin remitió a la infanta Cristina para consultarle varias gestiones que tenía que realizar al frente del Instituto Nóos.

   Uno de esos correos electrónicos, con fecha del 20 de febrero de 2003, y que Urdangarin remite a la Infanta dice: "una comunicación de Nóos que tengo pensado enviar". "Hay dos versiones. Clientes, 'colab' y amigos y la otra para Octagon (no quiero sacar ampollas). Léelo y dime lo que piensas please... Ciao".
En el mismo correo, iñaki le dice: "a veces por no saber lo que piensas voy más perdido, pero mi reacción no es la de dejarte así".

   En otro e-mail, del 17 de junio de 2003, Urdangarin le reenvía a su mujer un mensaje de Nissan sobre la resolución del concurso 'Estudio de notoriedad World Series by Nissan', en el que esta compañía indica que una vez recibidos y analizados los presupuestos solicitados, la mejor oferta es la presentada por Nóos.

   En otro correo, fechado el 5 de abril de 2004, el Duque reenvía adjunto a la Infanta un artículo que "trabajamos el día pasado en el seminario y un resumen del mismo. Me parece interesante".

   El 26 de febrero de ese año, el Duque envío otro correo al secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, en el que le pedía que le diese "una copia a Cristina de mi parte".

   En el auto, el Juez Castro señala "que no se acaba de entender que S.M. El Rey no comentara con su hija las críticas o recomendaciones que había hecho llegar o proyectaba hacer a su marido" para instarle a desvincularse del Instituto Nóos.

   "E incluso que consensuara con ella su alcance y el compromiso, expreso o tácito, de que de alguna manera velara por su cumplimiento lo que le debería haber llevado a Doña Cristina a la conclusión de que las recomendaciones de su padre no se estaban siguiendo y cuestionar al respecto la actitud de su marido", expone el juez, quién apunta que tampoco "es fácil asimilar" que el secretario personal de las Infantas, Carlos García Revenga, imputado en esta causa, "afirmara desconocer el mensaje" que presuntamente transmitió el Rey ya que "tal desconocimiento sólo podría encontrar sustento en una absoluta falta de comunicación", estructurada sobre "una incomprensible falta de curiosidad en conocer por qué en un momento determinado se le pide su dimisión y la de la Infanta, a la que asesora, "obligado estaba a comentar con ésta las razones más plausibles de la decisión real y su alcance de presente y de cara al futuro".

   La hija del Rey formaba parte de la junta directiva del Instituto Nóos y el juez Castro considera tras los últimos correos, que su participación en la trama fue decisiva.